lunes, 16 de junio de 2014

Nace un nuevo partido político en la Cuenca Minera de Riotinto

EDITADO EN Onda Minera RTVN / Juan A. Hipólito.
 
El riotinteño Manuel Emilio Ruiz, afincado en El Campillo, presentó ayer en la Cuenca Minera su nuevo partido político del que es secretario general, Cámbialo, que nace al rebufo del éxito cosechado por otros partidos emergentes a nivel nacional con la intención de trasformar el panorama político actual a favor de los ciudadanos.

 
Según informa Juan A. Hipólito para Onda Minera RTV Nerva y Huelva Información, Ruiz, casado y con una hija, va a cumplir a final de este mes 43 años. Es licenciado en Ciencias Física por la Universidad de Sevilla y dirige su propia empresa de servicios integrales de ingeniería y arquitectura desde hace dos años. En la Cuenca Minera, los que le conocen destacan de él su formalidad. Hace un año promovió la realización de una exposición solidaria para recaudar fondos para una casa de acogida de niños en la que colaboraron varios profesionales de reconocido prestigio.
Según se aclara en los estatutos internos de este nuevo partido, concretamente en su art. 1.2. de Ámbito y Fines, Cámbialo es un partido político de ámbito de actuación nacional constituido para contribuir democráticamente a la determinación de la política nacional y a la formación de la voluntad política de los ciudadanos.

 Entre sus fines, destaca la regeneración del escenario político actual. “Donde la verdadera democracia sea participativa y tenga un papel primordial el ciudadano y que con un comité de especialistas en cada materia propongan soluciones para reconducir la situación actual, siendo los ciudadanos los que tengan la última palabra. Defender la igualdad. Lucharemos por una sociedad libre, igualitaria, solidaria y por el progreso de nuestra nación”.

Para Ruiz, los últimos acontecimientos surgidos en España hacen ver en el pueblo el deseo de abrir una nueva etapa Política y democrática. “Es mi deber en el cargo que ostento decirle a toda la población Española que tienen a su disposición la Herramienta para poder conseguir dichos objetivos. Os invitamos a todos aquellos que quieran contribuir en este nuevo capítulo de nuestra historia que se avecina a afiliarse y con arreglo a nuestros estatutos”, comenta.
 
El líder de este nuevo partido político nacido en el seno de la Cuenca Minera de Riotinto con vocación nacional, no quiere encasillarse en ninguna ideología concreta y asegura que están abiertos a cualquier pensamiento, venga de donde venga, en el que se priorice al ciudadano por encima de su partido y no a la inversa. “Nacemos con el único interés de dar la voz al pueblo, pero de verdad. Los partidos tienen que estar al servicio de sus militantes, simpatizantes y ciudadanía en general, a no a la inversa”, asegura.
 
Ruiz anuncia que, como primer paso en la Cuenca Minera, su partido se presentará a las próximas elecciones locales porque los últimos comicios europeos han marcado la necesidad de un cambio político. “En nuestra zona, al igual que en todo el país, una organización, nacida de la noche a la mañana, ha conseguido colocarse como cuarta fuerza política con serias expectativas de alterar el poder establecido por los partidos más clásicos. Nosotros estamos dispuestos a seguir ese camino. Empezaremos presentando candidatura en El Campillo”, concluye.

sábado, 14 de junio de 2014

El pasado minero de Cueva de la Mora y su futuro

ARTICULO DE Félix Carnero Ortiz (Revista Zancolí de Almonaster, Marzo 2014
 
 

Las minas de Cueva de la Mora, como otras muchas de la provincia de Huelva, atrajeron a tartesios, romanos, portugueses, ingleses y franceses, así como a empresas nacionales que buscaron los ricos minerales del subsuelo, hasta que en los años 70 del pasado siglo, la actividad minera queda interrumpida.
En los próximos años, el nuevo yacimiento “La Magdalena” descubierto por MATSA en las proximidades de la antigua mina Angelita, todavía en investigación, va a suponer el resurgimiento minero de “La Mora”.
 
La antigüedad de sus minas (a finales del II milenio a.C.), en las edades del Bronce Final y del Hierro, queda demostrada por las herramientas de piedra que se encontraron al comen-zar las labores modernas. Sin embargo, son los escoriales de las fundiciones romanas que todavía se encuentran en el barranco de la Juliana, los que nos revelan las intensas labores mineras que aconte-cieron hace 2000 años (siglos I-III d.C.), para la obtención de cobre y plata.

Foto 1: Escoriales romanos junto al barranco de la Juliana en la actualidad

El ingeniero francés Ernesto Deligny denuncia las primeras concesiones en 1853, pero no se hicieron muchas labores y la empresa que promueve, la Compagnie des Mines de Cuivre d´Huelva, deja caducar las concesiones a partir de 1866. La explotación de las minas se reactivó definitivamente con la llegada, en 1875, de la Companhia Portugueza das Minas de Huelva.
 En el informe escrito para la Exposición Minera de 1883 en Madrid por el ingeniero residente en la mina, Antonio González y García de Meneses (más tarde director en las minas de Sotiel-Coronada y Castillo de las Guardas), se describen aquellos primeros años.
 
Para iniciar los trabajos fue necesario construir alojamientos para los operarios, ya que “la mina estaba completamente en despoblado y yaciendo en las vaguadas de el Olivarga y Juliana rodeada de cerros escarpados, sin camino y sin condiciones de ninguna clase para la habitación.”
Se construyen cuatro grupos de población: el Pueblo Nuevo (actual Cueva de la Mora), el barrio de la Mora junto a la corta (luego llamado San Fernando), el barrio de Monte Romero y el de los Cerreños (al oeste).
 
En total, existen 178 edificios para alojar 2500 “almas”, escuelas, hospital, casino, botica, fuentes y hornos. En 1882, Cueva de la Mora tiene 22 edificios, dos almacenes, escuelas para niños y niñas, casinos, 114 cuartos o habitaciones, tres fuentes y dos hornos de pan, estando la Casa Dirección en construcción.


Foto 2: Cueva de la Mora (Notice de la Huelva Central Copper, 1900)
 
En los otros barrios, hoy desaparecidos, existían también un gran número de construcciones.
 En San Fernando: 135 habitaciones, dos edificios con siete y tres habitaciones, una cuartelada con diez habitaciones para los segundos capataces, dos casas con seis compartimentos para el capataz mayor y el maestro maquinista.
 En Monte Romero: un edificio con diez habitaciones, 18 cuarteles, una casa para el jefe de la mina, la casa de los empleados y las de la oficina, caja, botica y laboratorio.
En el barrio de los Cerreños: 110 cuarteles, que alojaban cada uno “comodamente” a cuatro operarios.
 
Se forma una “colonia minera modelo”, con buenos alojamientos, almacenes de víveres y ropas, asistencia medica y suministro gratuito de fármacos, enseñanza y educación de niños y adultos, casino para el “recreo lícito y ordenado”.
Según Meneses, en los siete primeros años, no acontece ningún “hecho criminal”, y se produce una llegada “masiva” de familias pidiendo trabajo y alojamiento.
 
La explotación se efectúa a cielo abierto, en una corta de 250 metros de longitud y 50 de ancho, en cuatro bancos, conectados al pozo maestro por donde se sube el mineral. El arranque se hace con pólvora, dinamita y a pico y cuña en las “partes más dóciles”. La carga se hace “levantando a brazo el mineral por llenadores de rodo y albarca y se carga en vagones por zagales que lo conducen en las albarcas sobre las cabezas”.
Foto 3: la Corta (Notice de la Huelva Central Copper, 1900)

Uno de los principales problemas de la mina es el transporte de los minerales y suministros, por la ausencia de caminos y ferrocarriles. Se emplean 450 caballerías hasta las estaciones de Valverde y Zalamea, del ferrocarril del Buitrón. Especialmente complicado resulta traer desde Huelva, grandes materiales para la mina: un puente de hierro construído en Inglaterra, máquinas de vapor y bombas. Se avanza entre 400 y 1000 metros al día, como “si se tratase de atravesar el continente africano”.
 
Para el beneficio del mineral se emplean las controvertidas teleras, que obligaron a la compañía a llegar a acuerdos con los propietarios de los terrenos. En los campos de cementación, junto a la ribera del Olivargas, se acumularon un millón de toneladas.
Foto 4: Teleras y cementación junto a la ribera del Olivargas (Notice, 1900)
 
Ya en 1882, la exploración de los yacimientos era necesaria, por lo que se cuenta con un servicio de “pesquizas y planos”. Se dispone de tres son-das de golpe Lippman, que alcanzan los 160 metros y 29 operarios que se encargan de la ejecución de pozos y galerías de reconocimiento “de los terrenos que la sonda avisa, merecen más minuciosa investigación”.
 
La plantilla alcanza las 913 personas: 307 en los trabajos de instalación (176 en el desmonte de la corta, 60 en construc-ción, 12 en vías y 29 en exploración), 477 en los trabajos de producción (56 para el arranque, 76 en la carga y transporte y 345 obreros en la cementación) y 129 en servicios generales (89 en talleres, 8 en vías, 7 en almacenes, 10 en cuadras y transportes, 3 en contabilidad, un médico, un “Director ingeniero” y un ingeniero auxiliar del Director, para sus ausencias). Además de Antonio González y García de Meneses, destaca la presencia de Tomás Gallart González, encargado de la maquinaria de 1875 a 1883, y que después trabajaría en las minas Sotiel, Tinto-Santa Rosa y Peña de Hierro, y la de Emilio Bézard, ingeniero jefe, que había trabajado con Deligny.

Foto 5: En la contramina, 1915 (Col. I. Naylor)
 
Los planes de la compañía en 1883, una vez estabilizada la producción, pasan por la “ampliación y progreso del periodo de instalación”. Se busca aumentar la producción con nuevas obras y reformas, entre las que se encuentran: nuevos bancos en la Corta, construcciones de “aparatos de fabricación” en la cementación, viviendas, sustitución de la tracción animal por máquinas de vapor, construcción de ferrocarril hasta Valdelamusa, para unir la mina con la línea Zafra-Huelva y alumbrado eléctrico, para trabajar por la noche.
 
Hasta 1888, la producción de mineral acumulada llega a las 800.000 toneladas, con producciones anuales de 40.000 a 70.000 en los años 77-81, 125.000 en los años 82-85 y 60.000 a 90.000 entre los años 86-88. Se paralizaron los trabajos en 1890, a consecuencia de unos fuertes derrumbamientos en la corta y a la falta de recursos para hacerlos frente; aparentemente se habían repartido unos dividendos de hasta el 40% y no se habían constituido reservas. En 1894, se anuncia en la prensa: “Mina de cobre en arriendo ó en venta”; después de veinte años, la etapa portuguesa llega a su fin.
 

En 1896 la mina es adquirida por la franco-británica Central Copper Mines of Spain Limited, que cambia de nom-bre en 1899 al iniciarse la explotación, por el de The Huelva Central Copper Mining Cº Ld (Compagnie Centrale des Mines de Cuivre de Huelva). Primero se explota la zona de la corta, tanto a cielo abierto como por interior, mientras se prepara Monte Romero, según informa el boletín (Notice) de 1900.
Foto 6: Monte Romero, 1900 (Notice de la Huelva Central Copper)

Se ultiman los estudios y trabajos del ferrocarril de vía estrecha de 630 mm de ancho, entre la Corta y Valdelamusa, inaugurándose la línea de siete kilómetros, el domingo 19 de mayo de 1901, como reflejan las cronicas de los periódicos de Huelva y Sevilla. Entre los asistentes, José Tejero, representante de la compañía, el director de la mina Gabriel Dupuy, el miembro del consejo de administración P. Chalchat, el ingeniero autor del proyecto Paul Bellard, el médico Luis Vázquez, el director de las obras Álvaro Gámez, el capataz José Granado y el profesor de música Rafael Martín. El párroco del Cerro, Pedro Pérez Moreno bendijo las locomotoras “Portugueza”, “Huelva“ y “Mora”, compradas por los portugueses en 1883 y 1884, en Inglaterra. En 1902 se compra la locomotora Rosalía y, posteriormente, las locomotoras Olivargas y Victoria, para el transporte hasta Valdelamusa.
En 1903 la compañía quiebra, aparentemente por la caída del precio de las acciones como consecuencia de la mala gestión, y se crea The Huelva Copper and Sulphur Mines Limited. Esta compañía con sede en Londres, pero dirigida desde París, da un fuerte impulso a la explotación de las minas. En los primeros tiempos, se trabaja fundamentalmente en Monte Romero, pero en 1909 ya empiezan a producir Angelita, San Alberto y se estudia el reinicio de la Corta.

Un grave accidente ocurre el 26 de abril de 1909, a causa de la caida de un gran liso de 11 metros de largo por 7 de ancho en el piso 63 de Monte Romero, falleciendo 6 mineros (Revista Minera, nº 2208). Un terremoto acontecido el día 23, pudo haber contribuido al fatal desprendimiento.
Foto 7: Pozo Enrique junto a la Corta, 1915 (Col. Isabel Naylor)

En 1909 la producción alcanza las 25.000 toneladas de cobrizo del 5% para exportación y 45.000 de baja ley para cementación, pero en septiembre se para-lizan las labores, debido a la mala situación del precio del cobre y a la realización de un plan técnico y financiero; mientras se investiga Angelita y la Corta. Se produce un cambio en la dirección y llega un nuevo director, Henry F. Collins, con la tarea de montar una fundición. Recién llegado, se encuentra con incidentes que recoge el ABC del 12 de septiembre de 1909:
“Mineros en huelga. Los obreros de la mina Cueva Mora se negaron hoy a entrar en el trabajo porque se les había rebajado el jornal, y se dirigieron a casa del director de la mina, señor Collin, en forma poco tranquilizadora. El director se negó a recibirlos y entonces los obreros apedrearon la casa. Al enterarse de esta agresión el Sr. Collin se asomó a uno de los balcones de su vivienda y recibió una pedrada que le hirió. La Guardia civil restableció el orden”.

También el ABC del 14 de enero de 1911 recoge otro grave accidente por la rotura del dique con 250.000 metros cúbicos de agua, situado a sólo 300 metros del poblado y que se había construido el verano anterior. Fallecieron 11 personas, tres de ellos niños, arrastrados por la corriente al amanecer.

En 1914 la fundición empieza a trabajar, siendo la segunda existente en Huelva, junto con la de Riotinto. Procedía de una que se había montado inicial-mente en Los Silillos, cerca de Valverde. En 1915 ya se producen 1500 toneladas de cobre y trabajan 200 obreros con jornales de 2,5 pesetas para los cargadores de matas y de 4,5 para los maestros de fundición (en la mina, el jornal de los barreneros es de 4,5 pesetas).

Foto 8: La fundición junto a la ribera del Olivargas, 1915 (Col. Isabel Naylor)
 
Algunos de los jefes extranjeros son: Leopoldo Prizbhuer, Manuel Doch y Leoncio Pettijean. Entre los directores de la mina están: Enrique Collins, León Delafosse (desde 1918) y José Charcornac (desde 1932). Destaca también el ingeniero eléctrico-mecánico Thomas Naylor, de 1914 a 1918 (su hija Isabel conservó una bella colección de fotos de la época) y el galés Guillermo Thomas, de 1912 a 1921, jefe administrativo, cuya historia ya se contó en las páginas de esta revista en 2010.
 
El informe de la Estadística Minera de España de 1919, del Ministerio de Fomento, explica porme-norizadamente los trabajos:
La cooperativa está gestionada por la propia empresa: el pan se vende a 0,45 pesetas el kilo y la carne a 1,18. Los socios reciben un complemento al jornal de 0,5 pesetas los casados y de 0,25 los solteros, las mujeres y niños. La Caja de Socorros tiene 650 socios que pagan entre 0,75 a 1,5 pesetas al mes, recibiendo esa misma cantidad al día en caso de enfermedad y sufragando los gastos de entierro. El arrendamiento de las casas de los obreros cuesta una peseta al mes.
 
La Corta sólo produce 1200 toneladas, y se encuentran parados los pozos Enrique y San Alberto; se desmonta en este último la máquina de extracción y se instala en el nuevo pozo maestro de Aguas Teñidas. Los trabajos están casi parados por el alto precio del carbón que eleva los costes y por la baja ley del mineral. La central eléctrica que se encuentra situada cerca del pozo San Alberto, suministra electricidad a 550 voltios a los pozos Sta. Bárbara y Guijarro, y a las otras minas: Monte Romero, Angelita y Aguas Teñidas.
Foto 9: Trabajos en La Corta, hacia 1915 (Col. Isabel Naylor)

En 1919 trabajan 200 obreros en Monte Romero en tres relevos de ocho horas. Cerca del pozo, se hace un estrío con cribas inclinadas que separan el menudo del grueso, que se escoge a mano. El mineral cobrizo rico se envía a la fundición, mientras que el esquisto y complejo va a cementación.
 
En 1925 el facultativo de minas Manuel Motero Valle describe en un detallado informe, los trabajos que por entonces se realizan. De los cuatro departamentos, la Corta, Esperanza, Monte Romero y Angelita, los dos últimos están ya parados, estando la Corta en proceso de paralización. Se encuentra explotada a cielo abierto hasta la profundidad de 60 metros y por interior mediante un socavón y tres pozos: al este, el Pozo San Alberto y al oeste el Pozo Sta. Bárbara, ambos de 75 metros.
 
 El nuevo pozo Enrique (por el director Enrique Collins), situado al norte de la Corta, tiene 180 metros de profundidad. Entre los pisos 96 y 120, la potencia del filón es grande, 60 metros, pero las piritas tienen leyes bajas del 1,03% de cobre y 39% de azufre, por lo que los trabajos se encuentran prácticamente parados. En Esperanza (al este de Monte Romero) se explotan minerales “plomizos” (14% de plomo y 28 % de zinc): 200.000 toneladas entre 1923 y 1928. En Monte Romero se explotan minerales cobrizos del 5% Cu que se extraen al exterior por un pozo maestro de 160 metros: 600.000 toneladas entre 1905 y 1922.
Foto 10: Jefes y obreros en el taller, hacia 1915 (Col. Isabel Naylor)

La mina Angelita, el yacimiento situado más al este de Cueva de la Mora, se explota entre 1906 y 1915. Se trataba de un solo filón de 9 metros y leyes del 6% de cobre. Una vez terminado, se abrió más al este el pozo Victoria de 100 m, pero las investigaciones no dieron resultado y se paralizaron en 1922.
 
Por entonces, el poblado tiene Casa Dirección, 23 casas para empleados, 220 cuarteles para obreros, almacén, cooperativa, matadero, fonda, oficinas, hos-pital, cementerio, cuartel, capilla, escuelas, plaza de abastos y casino. Cuenta también con iluminación eléctrica en las calles con nombres de personajes célebres.
 Por su parte, en San Fernando hay 135 habitaciones, 55 en Monte Romero y 40 en Angelita, el Cerro, la Corta y el Toril. Por otro lado, ante la escasez de mineral en sus minas, desde 1916 y hasta 1933, la Huelva Copper arrienda las concesiones de Aguas Teñidas a la Sociedad Francesa de Piritas, para seguir produciendo para la fundición. Además se reciben minerales de minas como Sotiel, La Sultana, etc.
Foto 11: Cueva de la Mora, hacia 1915 (Col. Isabel Naylor)

En septiembre de 1931, la revista Nuevo Mundo (número 1956), se refiere a Cueva de la Mora como “la única mina que resiste el torbellino de crisis social y económica que azota estos pueblos de la zona minera, años atrás tan prós-peros y felices, y hoy pobre y sin sangre….”
 
Informa también que hay más de setecientos obreros y entrevistan a Martín Martínez, presidente de la UGT en la localidad. Sin duda esos “años prósperos y felices” en Cueva de la Mora fueron los años 20, cuando la población es mayor: 1154 en Cueva de la Mora, 302 en San Fernando, 265 en Monte Romero y 30 en Angelita, que suman un total de 1751 habitantes.
 
 Además, dependiendo de la mina, hay otros núcleos de población: Aguas Teñidas con 103, la Juliana con 144 y Dehesa con 487 habitantes. La población en Cueva de la Mora (“Minería y poblamiento en la Sierra de Huelva”, J. M. Núñez Lasso) es un reflejo de la actividad minera: 300 en 1900, 1150 en 1920, 400 en 1940, 350 en 1960, 450 en 1970, 125 en 1980 y 120 en 1990.
Foto 12: Celebración de una boda, hacia 1915 (Col. Isabel Naylor)

Efectivamente en 1932, según la Estadística Minera de España, la actividad de la mina era normal. La fundición trata diariamente 170 toneladas de mineral de Aguas Teñidas, produciendo nueve toneladas de cobre (180 toneladas al mes), con 240 obreros trabajando a tres relevos y con un día de descanso a la semana.
 En Aguas Teñidas, trabajan 180 operarios en el interior y 40 en el exterior, seis días a la semana en dos relevos, produciendo 5000 toneladas al mes del 3,4% de cobre.
Sin embargo, poco después, la crisis llega también a Cueva de la Mora, poniendo punto y final a 35 años de explotación franco-británica.
 
 El ABC del 25 de marzo de 1933 se hace eco de la paralización de los trabajos de la fundición y de las labores en Aguas Teñidas: “Grupos de mujeres intentan impedir la marcha del director de unas minas. En la mina, Cueva de la Mora, donde está anunciada la suspensión de trabajos, intentó salir el director acompañado de su esposa, enferma. Se opusieron en actitud hostil unos grupos de mujeres, siendo secundadas por los conductores del tren minero. Se han concentrado fuerzas de la Guardia civil como medida preventiva.”
 
El Sindicato Minero de Huelva reanuda los trabajos, pero en julio de 1934, debido al agotamiento del mineral en Aguas Teñidas, para definitivamente la mina y la fundición, con el consiguiente drama social, al quedar sin empleo casi 700 obreros con sus familias.
 Con la mina parada, un grupo de comerciantes de Huelva, forman en 1938 la Sociedad Minera Cueva de la Mora, para comprar la mina, comenzando el desmantelamiento de las instalaciones, mientras se benefician los canaleos y se vende la pirita lavada.
 
 Poco después adquieren también las minas de Castillo de Buitrón y Tinto Santa Rosa (de la United Alkali). En 1952 arriendan la mina a COPISA, Cobre y Piritas Cueva de la Mora S.A, filial de la recién constituida Compañía Española de Minas de Río Tinto. Como facultativo está Juan José Tomico Miguel y como ingeniero Guerrero de la Rocha. Se benefician el cobre de las cementaciones y explotan algunos minerales.
 Las producciones son de 3448 toneladas en 1957, 12.503 en 1958 y 14.045 en 1959, alcanzando las 29.047 toneladas en 1960, utilizando el pozo Sta. Bárbara.

Foto 13: Posando en la fuente de la plaza, hacia 1915 (Col. Isabel Naylor)
Por otro lado, en 1951 Américo Santos Montes adquiere en Monte Romero varias concesiones, inicialmente para minerales de manganeso, realizando labores de limpieza de socavones, desagüe y extracción de muestras, todo lo cual le permitió su venta a AZSA, que cubica unas reservas de 600.000 toneladas con leyes de 0,5% de cobre, 2,5% de plomo y 5,0% de zinc, en tres filones. En 1967 se monta una planta piloto y al año siguiente, se construye un lavadero de 400 toneladas al día, para obtener por flotación global, un concentrado polimetálico de cobre, plomo y zinc que se transporta por camiones hasta la fundición de la compañía en Asturias.
Cinco años después, en 1972, AZSA abandona el proyecto; al mismo tiempo se produce el despido de los 77 obreros de COPISA, por la paralización de los trabajos en la mina Olvido, la concesión donde se encuentra la Corta.

Foto 14: Instalaciones de la planta de flotación de AZSA en Monte Romero, 1970

Ya sin actividad minera, el poblado subsiste con unos 120 vecinos. En la actualidad, el desarrollo del proyecto de MATSA en Aguas Teñidas proporciona empleo a una veintena de ellos.


Foto 15: Cueva de la Mora, 2012 (Calendario de la Comisión de Fiestas)  

En abril de 2013 MATSA inicia una nueva campaña de exploración al este de Cueva de la Mora, cerca del antiguo dique de la mina de San Miguel. Previamente en el verano de 2011, se había realizado una prospección geofísica electromagnética desde un singular helicóptero, buscando yacimientos ocultos. Después de la interpretación de los vuelos y de trabajos geológicos de campo, se decide comprobar una de las anomalías electromagnéticas.
Foto 16: Geofísica desde helicóptero
 
 El 9 de mayo, el sondeo MA-1 empieza a cortar mineral del nuevo yacimiento. Poco después se incorporan nuevas máquinas de sondeos para comprobar las dimensiones de la masa y evaluar los recursos y reservas, al mismo tiempo que se presenta a las administraciones el proyecto de ejecución de una rampa de investigación, que se empezará este verano.
Foto 17: Sondeo MA-1 en mayo 2013
 
Agradecimientos: a Juan Flores Sánchez por compartir recuerdos, información y fotos de La Mora. También a Pedro Ramos González, Emilio Romero, Jesús Copeiro e Isabel Naylor, por preservar nuestra historia minera.

sábado, 7 de junio de 2014

La Linterna de la COPE se enciende en MATSA

FUENTES: PRENSA MATSA / COPE RADIO.


 
El pasado Jueves 5,  el programa de radio La Linterna de la COPE, conducido por Juan Pablo Colmenarejo, se trasladó a las instalaciones de MATSA. El programa se emitió desde MATSA a toda España y todo el equipo de la Linterna quiso conocer de primera mano el proyecto y recorrieron todas las instalaciones incluida la bajada a la mina subterránea.

 
AUDIO DEL PROGRAMA:

viernes, 30 de mayo de 2014

UN AÑO...

En estos días, los recuerdos se agolpan en el corazón, junto a la rabia y a la impotencia, junto a la pena y el desconsuelo... En estos días quisiera estar soñando; quisiera poder consolar de alguna manera a los que tanto te quieren... En estos días, aunque esté en la oscuridad de la mina, elevo mi mirada allí donde estás; y se escapan los suspiros y sigue eterna tu sonrisa... en estos días, como siempre desde aquellos días, hecho de menos al amigo que partio, al amigo que tanto nos daba con su sonrisa... Mi abrazo más sincero a toda su familia...
¡QUE GRANDES ERES, MARCO! UN BESO, AMIGO MIO.


La banda sonora de muchas horas fue y es esta:



Ayer, los compañeros y amigos de MARCO de la RIOTINTO FRUIT quisieron tener un recuerdo para él, y a modo de homenaje, el insectario de esa empresa lleva ya su nombre... Un gesto emotivo que les honra.

 
 
Me tomo la licencia y el atrevimiento de copiar una frase de su hermano, el amigo Juan Carlos a sabiendas que no le molestará, que dice:
"Nadie se marcha de nuestro lado mientras no se olvida y por lo que he vivido hoy ....muchos lo tenéis a vuestro lado cada día....Sabed que tenéis un ángel que os cuida y quiere cada día."


lunes, 26 de mayo de 2014

Entrevista a Coradino Vega: Nunca he sabido separar la forma y el fondo, el lenguaje del contenido

ENTREVISTA REALIZADA POR Lorenzo Rodríguez Garrido EN   www.microrevista.com

Cuatro años después de El hijo del futbolista, su debut literario bautizado favorablemente por parte de Rafael Chirbes o de Muñoz Molina, regresa Coradino Vega (Riotinto, 1976) con Escarnio, novela que incide en las mismas coordenadas ya trazadas en la anterior. Realismo social, retrato sociológico de la España en crisis de los años noventa, esta novela de aprendizaje está protagonizada por Carlos, desclasado estudiante de Derecho que, tras un primer y brillante curso universitario en Huelva, se traslada a Madrid para continuar sus estudios. Allí se topará con un ambiente hostil, trabará amistad con el profesor Torres-Navarro (trasunto de Francisco Tomás y Valiente, como el mismo autor reconoce en una nota final) y se internará en los territorios del amor y el sexo junto con Ainara.
Mediante un estilo sencillo, transparente, Coradino consigue una historia que dice mucho más de lo que aparenta y que vendría a ser una segunda entrega de esa suerte de radiografía social de la España reciente que está llevando a cabo en su literatura.
 

Coradino es profesor de lengua y literatura en un instituto de Sevilla. A lo largo de tres o cuatro días, hemos mantenido esta conversación a través de correos electrónicos.
 
Tu literatura creo yo que tiene tres pilares: el realismo español, la literatura judeoamericana (Bellow, Malamud, Roth, etc.) y la literatura italiana que, para mí, es una mezcla entre la norteamericana y la francesa.
 
Bueno, no sé quién dijo que las influencias hay que merecerlas, y yo no estoy seguro de merecer la huella de los autores en los que me fijo más y que, en efecto, pertenecen en buena parte a esas tres líneas. Porque son referentes demasiado grandes, ¿no? La llegada del joven de provincias a la capital ya estaba además en La educación sentimental y en Las ilusiones perdidas. Y explorar el pasado formativo reciente para comprender el presente fue el móvil de las novelas contemporáneas de Galdós. Así que me temo que en eso no soy muy novedoso… Entre otras cosas, porque tampoco es algo que me preocupe mucho. Puedo sentir una afinidad temperamental con Chéjov o Camus (que es casi tanto como decir que, cuando juego al fútbol con mis alumnos, me siento identificado con Cruyff o Beckenbauer, o sea, una ilusión), pero yo escribo en español, soy español me guste más o menos, y al respecto querría pertenecer a una tradición que viene de Cervantes, pasa por Galdós y Machado, se detiene en algunos escritores de los cincuenta más o menos, y desemboca en Chirbes o Muñoz Molina. Una tradición que tiene más que ver con una sensibilidad o una mirada ante el mundo que con términos más genéricos. Por otro lado, es verdad que los escritores italianos y judeoamericanos del siglo XX siempre me han tocado muy de cerca. Una familia judía gritándose en el Brooklyn de los años cuarenta, o en Sicilia, resuena en mi mente igual que una familia andaluza de los noventa.
 
Ojalá se me pegara algo de la energía vigorosa de Saul Bellow, de su apuesta por que existan verdades que estén del lado de la vida. O del vitalismo chispeante de una novela como Sombras sobre el Hudson de Isaac Beshavis Singer quien, aunque escribiera en yiddish, inauguró en cierto modo esa literatura. El sentido del humor es para mí fundamental, y por eso quizás también me gusten tanto Vittorini o Natalia Ginzburg. En Escarnio, el padre de Carlos debe mucho a los tenderos de Malamud y, a lo largo de la novela, hay guiños continuos a la obra de Philip Roth. De él me atrae, entre otras muchas cosas, el encuadre de la crisis individual en el contexto histórico colectivo, algo que también es muy de Galdós, ¿verdad? La presencia de todos ellos en lo que he escrito es mi manera de agradecer lo mucho que debo a sus libros. Me gusta lo que has dicho sobre la literatura italiana. Nunca lo había pensado y creo que llevas razón.


Sí, por un lado está la ligereza americana; y por el otro, la gravedad y el existencialismo francés.
 
Claro, y la literatura italiana lo combina de alguna forma, es cierto. Yo nunca he sabido separar eso de la forma y el fondo, el lenguaje del contenido. Y en el tono desenfadado, como cantarín, de la literatura italiana, hay un optimismo no muy extendido en el resto de Europa y que sí se da sin complejos en los países anglosajones. Pero la naturaleza humana es una mezcla de optimismo y pesimismo. Con un resfriado, ya no ves el mundo de la misma manera. Pavese tradujo y escribió muchos ensayos sobre literatura norteamericana e inglesa, y sin embargo uno no puede leer sus diarios si no tiene robustecido el ánimo. O Moravia, que fue capaz de escribir La Romana pero también El tedio, que tanto debe al existencialismo francés, ¿no? A mí me parece que en España, y en la literatura hispanoamericana posterior al Boom, ha dejado más huella la influencia francesa. Esa actitud de permanente sospecha, de intelectualismo de l’angoisse, de ser crítico por encima de todo…
 
La cosa empieza con Sartre y termina con Foucault, Deleuze y demás suicidas con un marchamo de inteligencia de la que yo debo de carecer por completo. Si uno contrapone todo ese verbo abstruso —con sus contorsiones argumentativas y justificaciones delirantes— a las memorias de los represaliados por la misma época en el Este, no le será difícil apreciar el vacío humano del discurso de aquéllos. El terror que los filósofos franceses nunca padecieron (entre otras cosas, porque muchos lo respaldaron explícita o implícitamente) lo cuentan, por ejemplo, Evgenia Ginzburg o Nadezhda Mandelstam de una forma en la que la afirmación de la vida no da margen al lamento; por eso, al leer sus memorias, uno sale fortalecido, nunca deprimido. Fíjate, uno de los pocos comentarios que me entristecieron cuando salió El hijo del futbolista fue el de alguien que me adscribió al curioso movimiento del “realismo depresivo”. Y me entristeció no por lo de realismo, que acepto con una mezcla perpleja de resignación y orgullo, sino por lo de depresivo. El hijo del futbolista parte de una desazón íntima fuerte, y su estilo se adecua a ese estado de ánimo, por lo que ahora no me extraña tanto que a alguien pudiera parecerle depresivo. En Escarnio, en cambio, más que desazón íntima hay rabia pública, y el estilo se abre al exterior, me parece a mí, se vuelca hacia fuera. Como lector, estoy cansado de la literatura ensimismada, del narcisismo de mirarse el ombligo (sea estética o psicológicamente), del lado oscuro, de los atardeceres, la desdicha…; prefiero prestar atención a las cosas concretas a perderme en abstracciones mentales. Y como escritor, qué quieres que te diga, estoy a favor de levantar el corazón, de que la felicidad sea posible en esta tierra, de que la literatura te ensanche los pulmones. Cada vez me es más ajena toda esa melancolía y aburrimiento franceses, o el nihilismo, o el cinismo. “¿Angustia?”, decía Paco de Lucía, “más angustia pasa un albañil subido al andamio un 5 de enero”… Y no hablo de edulcoramientos bobalicones…
 
Hablo de la postura de Milosz, Szymborska o Saul Bellow, que también dijo en una carta algo que suscribo por completo: “Si lo único que tenemos que oír es que la humanidad apesta en nuestras narices, entonces el silencio es mejor, porque ya hemos oído esa noticia”.
 
 

viernes, 23 de mayo de 2014

MATSA alcanza un hito histórico en la extracción y procesamiento del mineral

EDITADO EN PRENSAMATSA.ES
 
 
En este mes de mayo y tras cinco años, MATSA ha alcanzado la cifra récord de 10 millones de toneladas de mineral extraído y procesado, lo que supone un hito histórico para MATSA que inició su producción en enero de 2009.
 
La innovación y la apuesta por tecnologías avanzadas utilizadas en la planta de tratamiento de mineral y el método de explotación subterráneo que la empresa lleva a cabo son parte fundamental de este resultado. Se trata de una cifra récord en la minería española, nunca antes una mina subterránea ha sido capaz de extraer y procesar 10 millones de toneladas de mineral en 5 años. “MATSA ha comprendido la naturaleza del mineral de la Faja Pirítica y ha aplicado la tecnología adecuada para su extracción de forma respetuosa y sostenible” según palabras del Director General, Alonso Luján.
La importancia de este logro y del uso de nuevas tecnologías innovadoras y sostenibles es más significativa cuando la comparamos con producciones en etapas anteriores. Así pues, la mina Sotiel produjo las mismas toneladas de mineral en 18 años durante la explotación de Almagrera, entre 1983 y 2001. Por otra parte, la antigua mina de Aguas Teñidas explotada por “The Huelva Copper & Sulphur Mines Limited” consiguió extraer en 17 años unas 600.000 toneladas entre 1916 y 1933.
 
Desde sus inicios, MATSA apuesta por la sostenibilidad a largo plazo y asume su compromiso con Andalucía, por lo que lleva invertidos 40,1 millones de euros en el desarrollo de exploraciones para detectar nuevos recursos de mineral. Gracias a esta investigación, la mina de Aguas Teñidas mantiene en la actualidad 20 millones de toneladas de reservas, la misma cantidad que al inicio del proyecto.
Hasta la fecha, empleando las técnicas más innovadoras del mercado, se ha realizado una estimación total de 100 millones de toneladas de recursos minerales en los yacimientos de la antigua mina de Aguas Teñidas y otras del entorno. En palabras del director general, Alonso Luján: “los más de 100.000 metros de sondeos que, desde el inicio del proyecto se han realizado en Aguas Teñidas demuestran que hay mineral. Sin duda, el éxito de las exploraciones aseguran al proyecto una vida útil de hasta 15 años. Esto nos da una idea de la riqueza del suelo en esta zona de Andalucía lo que nos permite dar solidez a nuestro proyecto”, concluyó Luján.
 
La actividad de MATSA consiste en el desarrollo y explotación del yacimiento interior de la mina de Aguas Teñidas y una planta de tratamiento de mineral. Esta planta tiene en la actualidad una capacidad para procesar 2,2 millones de toneladas de mineral al año y tiene como productos finales concentrados de cobre, zinc y plomo con cantidades significativas de plata que exporta en su totalidad, desde los puertos de Huelva y Algeciras, a países como China, Norte de Europa, México y  Brasil.
 
En la actualidad, para mantener su compromiso de progreso con Andalucía y prolongar su periodo de explotación, MATSA ha elaborado un proyecto sólido que ampliará las instalaciones industriales y productivas para duplicar su capacidad de producción a 4,4 millones de toneladas al año apoyándose en la investigación y la tecnología y que cuenta con una inversión de 300 millones de euros.
MATSA es una operación minera moderna y sostenible ubicada en el término municipal de Almonaster la Real que pertenece a Trafigura Beeher, B.V.
 
Trafigura Beeher, B.V. es la segunda mayor empresa privada en la comercialización de petróleo y de metales no ferrosos. Las principales actividades son el suministro y transporte de petróleo, productos derivados del petróleo, metales no ferrosos y otras materias primas. Cuenta con oficinas en 58 países, en los seis continentes.



Fidel: "Con el esfuerzo de todos, el Elche estará muchos años en Primera"

EDITADO EN www.elchecf.es


El jugador del Elche Fidel Chaves ha atendido a los medios en este final de temporada. El extremo andaluz ha resaltado que "este año no he sido tan regular como la temporada anterior, pero siempre he tenido la confianza del míster", a la par que ha asegurado que "estoy convencido de que volveré a mi nivel la próxima temporada". "Lo importante es que hemos logrado el objetivo colectivo y hubiera firmado ser irregular y lograr la permanencia", ha indicado el futbolista del Club ilicitano.
 
Además, Fidel se ha mostrado contento con su estancia en Elche: "Estoy a gusto en el Club y la ciudad y quiero continuar aquí". "El Club lo tiene todo para crecer. El año que viene el objetivo debe volver a ser la permanencia y si se puede conseguirla con más tranquilidad", ha señalado el atacante franjiverde, que además ha concluido afirmando que "con el apoyo y esfuerzo de todos, conseguiremos que el Elche esté muchos años en Primera División".
 
 

domingo, 11 de mayo de 2014

CORADINO VEGA: "Temo que la novela política se vea ahora como una moda"

EDITADO EN DIARIODESEVILLA.ES

El autor onubense regresa con 'Escarnio', la historia de un desclasado en la España del 94, donde asoman ya las raíces, podridas, del presente.



Corre el año 1994 y la resaca tras la descomunal borrachera del 92 golpea duro. Carlos, un estudiante de barrio obrero de Huelva, hijo de un ferretero reventado por el trabajo y resentido con su suerte y de una conserje de instituto, comienza sus estudios de Derecho en la Universidad de su ciudad, que abandonará pronto para continuar la carrera en Madrid, donde quizás le aguarde "una vida menos pequeña". El sacrificio económico de sus padres es grande, pero no más que su optimismo. En su nueva vida, sin embargo -dividido entre el clima viciado y hostil del colegio mayor católico donde se hospeda y la hipnosis de éxtasis y desconcierto que le produce su despertar al amor y al sexo-, sus certezas de joven provinciano brillante, responsable y precozmente maduro no tardarán en dañarse al chocar una y otra vez contra un muro no de hormigón pero sí igual de resistente, compuesto de herencias, hechos consumados y privilegios mezquinos.

Tras su primera y celebrada novela, El hijo del futbolista, publicada en 2010 y aplaudida con entusiasmo por Antonio Muñoz Molina o Rafael Chirbes -precisamente dos de sus escritores españoles favoritos de nuestros días-, Coradino Vega regresa ahora con Escarnio, publicada como aquella por Caballo de Troya, una obra de profunda carga moral y política que es tanto una historia de formación -la de un desclasado condenado a la perplejidad, si no a una ira dañina sólo para sí mismo- como una nueva muestra, aunque ya no abiertamente autobiográfica como la primera, del motor fundamental que ha impulsado hasta ahora su breve pero ya sólida trayectoria literaria: en sus propias palabras, "la exploración de crisis individuales en contextos colectivos".

-Sus dos novelas presentan, en el planteamiento, muchas similitudes: para empezar, su ambientación en el pasado, pero uno muy reciente, tanto que casi abarca ya el presente...

-Necesito un cierto tiempo entre la experiencia que me produce una necesidad de escritura y el momento mismo de la escritura. Me doy cuenta ahora de que, al escribir Escarnio, esa necesidad íntima se juntó con una especie de rabia que yo tenía, rabia política incluso, pero no quería centrarme en la situación política actual, de ahí ese salto de 20 años atrás. Que por otro lado no es algo novedoso: las novelas de Galdós, las contemporáneas, están ambientadas todas unos 20, 25 años antes del momento de su escritura... Traté de entender el presente explorando un pasado que no es muy lejano, porque yo creo que de aquellos polvos vienen estos lodos.

-La historia de Escarnio sucede apenas dos años después de la de El hijo del futbolista, pero qué ambientes tan distintos. ¿Qué le interesó de aquel escenario político en particular?

-Nunca he tenido la tentación de ubicar las historias en ciudades abstractas o en territorios míticos, que los llaman los entendidos. Viví el año 92 como cualquier adolescente de la época: se respiraba el optimismo, la reválida de la modernidad, la democracia homologada en el mundo y todo eso... Y de adulto te das cuenta del retablo de las maravillas que fue aquello. Justo un año después llegó una crisis económica de menor magnitud que la actual pero en la que tanto las causas como las consecuencias fueron muy parecidas a las de hoy, por eso me interesaba ese espejo de la crisis del 93.

-¿Puede decirse que la idea central de la novela es que los resortes del Estado, el poder económico... todo, en definitiva, sigue al servicio de la misma clase dominante que se desarrolló en la España franquista?

-Sí, sí. Los de los apellidos largos, como dice un amigo mío. Es una especie de casta; una situación de privilegio heredada desde la dictadura, a la que se han ido incorporando en el periodo democrático, creo yo, una serie de desclasados que en principio no estaban ahí pero que han acabado manejando también el cotarro. Es cierto que la médula de la casta dominante viene de antaño y quizá se remonta hasta el final de la Guerra Civil, cuando el bando vencedor usurpó tantísimas propiedades económicas al vencido.

-Visto así, ¿cuánto tiene eso que ver con la situación actual?

-Bueno... Yo tengo que decir que no me siento muy cómodo con las impugnaciones a la totalidad de la Transición. Estamos infinitamente mejor que hace 30 años. Lo que pasa es que en estos últimos tiempos el sistema ha mostrado sus imperfecciones de manera demasido burda. Al margen de eso, muchas veces nuestro problema es que no sabemos valorar los logros a los que nos hemos acostumbrado, y a mí me interesa más intentar conservar esos logros que hacer críticas abstractas a la totalidad, lo cual me parece, además de muy fácil, una forma de nihilismo. Pero yo escribo historias, no sirvo para hablar de cosas tan grandes...

-En los últimos tiempos se ha producido una vuelta a la novela política y esto ha pasado después de que durante años, por no decir décadas, los escritores jóvenes prefirieran por lo general las competiciones de modernidad y cosmopolitismo...

-Sí, es verdad. La generación a la que pertenezco llevaba mucho tiempo entregada a un experimentalismo a veces un poco papanatas. De golpe y porrazo, no podíamos escribir como los escritores españoles que nos habían precedido, y las influencias tenían que ser extranjeras y los relatos, tenían que estar ambientados en Estados Unidos... No conecto mucho con eso, pero es que además me parece que se ha pasado muy rápido de moda. Mi temor es que ahora la literatura política también se interprete como una moda, e incluso que alguien utilice la coyuntura de manera oportunista para situarse. A mí, de todos modos, me da lo mismo: no tengo el don de ver por dónde sopla el viento para ver dónde me ubico. Yo escribo lo que a mí me sale, y lo escribía cuando la Nocilla pegaba fuerte y lo escribo ahora.

-¿Se reconoce en la tradición realista española?

-A mí es que ese debate me cansa y me aburre y además casi nunca se plantea en términos serios. El que impugna el realismo, ¿desde dónde lo hace? Y además: ¿qué es el realismo, qué es la realidad? Son cosas muy resbaladizas. Me gustan algunos escritores extranjeros, claro que sí, por ejemplo la literatura judía americana del siglo XX me gusta mucho, Roth, Malamud, Bellow, cuentan historias de familias judías ambientadas en el Brooklyn de los años 40 que a mí me suenan igual que una familia andaluza en los 90. O el realismo italiano de mitad del XX: Ginzburg, Pavese, Moravia... Pero me guste más o menos soy un escritor español y lo digo con cierto orgullo. A mí me gustaría pertenecer a una tradición que nace en Cervantes, que pasa por Galdós, que se para en algunos escritores de los años 50 y que termina en gente como Rafael Chirbes o Antonio Muñoz Molina...

domingo, 9 de marzo de 2014

" CUANDO SEAS COSTALER@..."

Intento encontrar las palabras idóneas y adecuadas para poder explicarte lo que pasa por la cabeza de este costalero en Semana Santa; intento transmitirte lo que siento en mi pecho, lo que mi corazón  vive…  Y estoy pensando que para lograr a proximarme a ello, lo mejor será que vayas escuchando una marcha mientras lees: 
                           

Y quiero hacerlo no solo por contártelo, si no que también, por si te quieres animar a vivir la mágica experiencia…

Pero es ahora cuando me estoy dando cuenta   de lo difícil que resulta lograr ese propósito, porque a mí, como a cualquier otro costalero, le podrás preguntar:  ¿Que sientes? ; y me temo muy mucho que ninguno o casi ninguno sabrá contestarte, y si me detengo al pensar el porqué, creo que quizás sea porque es difícil el poder describir un sentimiento… Y es que al ser un sentimiento es algo que se ha de vivir, que se tiene que experimentar… sentir el peso del paso, el olor del incienso que se cuela por las trabajaderas, el calor de un abrazo penitente y el frio de la soledad interior, el dolor de una cuesta y el consuelo de un aplauso… Y todo, todo merece la pena por quien llevas encima de tu costal…
 
Si fueses COSTALER@ sentirías unos nervios que son la antesala de lo que estaría por llegar, de lo que te quedará por experimentar. Y no te preocupes, que esos nervios los tenemos todos, los novatos porque será su primera vez y los que ya llevamos algunos años porque sabemos lo que nos espera, sabemos la magia que juntos vamos a vivir, un nuevo episodio de la historia de nuestras propias vidas que será igual de diferente que en otras ocasiones…

Cuando seas COSTALER@ te garantizo que las lágrimas rodaran por tus mejillas cuando un hermano penitente ante ti se descubra y veas al amigo de siempre que te regala su sonrisa y el más cálido de sus abrazos; te haras una y cien veces el costal, pensando que era mejor como estaba antes; te aseguro que notaras un pellizco en el estomago cuando el capataz, disimulando sus nervios; te mande “a tu sitio”…

Cuando seas COSTALER@  acuérdate de esto que lees ahora; y cuando ya estes “allá debajo”, cierra los ojos un instante; pon tu rodilla en el suelo y toca con tus dedos el frio suelo por el que caminaras. En ese corto pero intenso instante, los pensamientos se van a agolpar en tu mente, y notaras como te palpita el corazón de una forma intensa y alegre; pero yo te pido que dediques unas milésimas de esos segundos en recordar que si estas allí es porque quieres; que si eres costaler@ es por tu voluntad, que solo tú y tu corazón te obligan a estar; por lo tanto deberás comportarte y estar a la altura de las circunstancias, sabiendo dónde estás y teniendo muy presente a quien vas a “llevar”; y así debe ser amig@ mi@; porque en ese instante te vas a dar cuenta de que estas a punto de participar en un nuevo capítulo de  una de las historias más amarga y mágica, y estás a punto de hacerlo en primerísima persona.

Cuando seas COSTALER@  tendrás presente en tu estación de penitencia a los que ya partieron y a los que están… Y te aseguro que, lejos de restarte fuerzas, su recuerdo será esa dosis de ánimo extra que tu mismo te vas a exigir…

Cuando seas COSTALER@  tendras muy presente lo que un día leí, al igual que tu lo haces ahora; y dice:
 
-Nunca se empuja, se acaricia.
-Frente a la evidencia, está el ánimo.
-Ante la incógnita, la satisfacción.
-En la ausencia, una mayor entrega.
-Sobre la dificultad, el sacrificio.
-Jamás la duda, sino la ayuda.
-Ante la caída, el estímulo.
-Junto al dolor, la sonrisa.
  -Entorno a uno, siempre una cuadrilla de costaleros...

Del mismo modo deberas tener muy presente lo que es el compromiso, la amistad, la unidad, el compañerismo.
Cuando seas COSTALER@ iras notando el dolor que EL recibió; notarás como su corona de espinas se va clavando en tu frente, como el amargo puñal que tiene su madre también se clava en tu pecho y te hará experimentar tan solo una pequeñísima parte del dolor que ella sintió al ver a su hijo CAUTIVO… olvidate de mirar a la cara de quien llevas en tu costal, pero no te preocupes, te garantizo que tú si vas a notar SU MIRADA ; y notarás como la triste mirada de la MADRE se une con los resignados ojos del HIJO; y esas miradas entrelazadas se colaran hacia abajo y te iluminaran la oscura trabajadera, y te marcarán el camino a seguir…
 

  Cuando seas COSTALER@ te acostumbraras a un peso que a veces creerás que se ha multiplicado; y te vas a preguntar varias veces “¿Cuándo vamos a llegar?”; y sin darte cuenta, cuando seas costaler@ y llegue el final mil lágrimas se desbordaran, humedeciendo más aún aquella camiseta que llevas con orgullo y te preguntarás el porqué se ha terminado…
         
Cuando seas COSTALER@ y suene una marcha notarás como cada partícula de tu cuerpo reacciona y disfruta, sufre y se alegra, reza y camina… Cuando seas costaler@ te daras cuenta de que es algo más que ponerte una faja y un costal; comprenderás lo que sientes dentro de ti, y será ese el momento donde hallarás muchas respuestas a esas preguntas que tantas veces te hicistes…


Cuando seas COSTALER@, le pedirás perdón a EL por llevarle CAUTIVO a su calvario; le imploraras perdón a su MADRE que en su casa llora la espera, y cuando ya estemos de vuelta, en el silencio del templo, cuando la música calla y los pies enmudezcan, junto a los abrazos y las lágrimas de quienes compartimos el camino, escuchando el balsámico silencio que brotará de lo más hondo de nuestra alma, alguien te susurrará al oído:

  “OLE LA GENTE BUENA
QUE ANDAR MAS BONITO EL CAUTIVO LLEVA
PARA LLEGAR HASTA SU MADRE BUENA”